Abstract
El Senado Federal de Brasil creó una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) para investigar las irregularidades del gobierno de Bolsonaro en la gestión de la pandemia de COVID-19. Uno de los casos que llamó la atención fue la investigación llevada a cabo por Prevent Senior, una empresa privada de seguros de salud, sobre el tratamiento temprano de COVID-19. Este artículo analiza la validez científica de la investigación y los problemas éticos relacionados con su implementación. Se basa en un análisis del informe del estudio clínico de Prevent Senior, de los registros de ensayos clínicos de Brasil y Estados Unidos, del informe de la CPI del Senado y de información difundida por los medios de comunicación. Este caso de fraude científico y sesgo político-ideológico ejemplifica cómo Prevent Senior, utilizando un protocolo cuestionable para mejorar su reputación y obtener el apoyo del gobierno, contribuyó a la construcción de la narrativa de "tratamiento temprano" para COVID-19, y muestra cómo sirvió de base para una política pública del gobierno que promovió el uso de medicamentos ineficaces.